





La equitación es un deporte de riesgo, esto se debe por un lado a la imprevisibilidad del animal y por otro a la disciplina practicada; el riesgo más común es la caída. Por lo tanto, para practicar esta disciplina con la máxima seguridad, es necesario equiparse con el material adecuado: un casco que proteja la cabeza del jinete y un chaleco de cross o chaleco de protección que proteja la columna vertebral y las costillas. También existen ahora chalecos con airbag que se inflan en caso de caída.